16 de enero de 2011

Lucidez.

"Lucidité: il y a chez Henry un manque de sentiment (non un manque de passion ni d'émotion) que trahit l'importance qu'il donne au sexe et aux mots. Lorsqu'il parle des autres femmes, ce dont il se souvient c'est de leurs défauts, de leurs caractéristiques sexuelles, ou des disputes. Le reste est soit absent, soit sous-entendu. Je n'ai pas encore réussi à le determiner. Mais les sentiments sont des entraves. Il ne faut pas adorer Henry comme être humain, mais comme monstre de génie. Il peut avoir le coeur tendre, mais sans discrimination. Par generosité, il a donné à Paulette la paire de bas que j'avais laissée dans son tiroir, ma plus belle paire, alors que je portais des bas reprisés afin d'économiser de l'argent pour lui faire des cadeaux. L'argent que je lui ai envoyé d'Autriche pour une femme, il l'a dépensé pour m'acheter des disques. Pourtant, il a volé cinq cents francs sur la somme qu'Osborn laissait à sa petite amie avant de partir en Amérique. Il donne à mon chien la moitié de son bifteck, mais il garde le supplément de monnaie que lui a rendu par erreur un chauffeur de taxi. Ce cynisme, que l'on retrouve aussi chez June, me stupéfie et je m'attends toujours à en être un jour la victime, même s'il me jure qu'il ne pourrait jamais agir de la sorte avec moi. Et jusqu'ici il n'a fait preuve à mon egard que de la plus grande délicatesse. Il n'a pas hésité à m'assener de cruelles verités - il est tout à fait conscient de mes défauts -, ce qui ne l'empêche pas de succomber au charme, à la tendresse. Pourquoi ai-je autant confiance en lui, pourquoi je crois autant en lui, pourquoi n'ai-je pas peur de lui? Peut-être est-ce une erreur aussi grande que celle que comet Hugo en me faisant confiance. "
--Henry and June, Anaïs Nin

19 de diciembre de 2010

Sobre la Desidia


El compromiso con la desidia es más difícil de sobrellevar que muchos otros. Se deben aplastar contra el pecho cualquier tipo de ambiciones que emerjan. Se debe guardar fidelidad a los ritos de la apatía. Es necesario aprender a volar al ras del suelo, raspándose la piel. Es preciso descubrir el cielo a través del reflejo en el gris concreto, y resignarse a perder el azul. Es indispensable enamorar al fracaso y caer en su danza azarosa. Inevitablemente, encallecerán las manos y las rodillas de tanto arrastrarse. Indefectiblemente, los surcos negros de las lágrimas se harán perpetuos en el rostro. Las uñas rotas, el cabello apelmazado, el espíritu roto y la conciencia destruida. El malabar de culpa y cordura. El vacío del lienzo, el vacío del papel, el vacío de las calles, el vacío de los brazos, el vacío del alma, siempre ensuciados y desechados, siempre desperdiciados. Y la dimensión externa, siempre al acecho, siempre metiendo los instrumentos quirúrgicos (naturalmente esterilizados) para diagnosticar y modificar esa voluntad adversa y enferma. Y no queda más que refugiarse, que huir, que encontrar el hogar en el vuelo, en el frío indiferente.

Sí, el compromiso con la desidia es más difícil de sobrellevar que muchos otros.

12 de diciembre de 2010

El Rubicón



Tu Boca
Ely Guerra
Sweet & Sour, Hot and Spicy


Tienes labios de saber besar
Pero es que en ti es difícil
No imaginar
Y a veces me quedo quieta en mi utopía

Te dejo, me dejo y sudo de alegría
Te dejo, me dejo y siento tu venida


En la solitaria y bella oscuridad
Voy quitándome el deseo por ti
Me consuela la serena inmensidad
De las cosas que yo puedo sentir
Y si acaso ves mi luz o mi señal
No des vuelta


Te dejo, me dejo y creo en las mentiras

Tienes labios de saber besar
Y de tu boca, se me ocurren
Cosas más


En la solitaria y bella oscuridad
Voy quitándome el deseo por ti
Me consuela la serena inmensidad
De las cosas que yo puedo sentir
Y si acaso ves mi luz o mi señal
No des vuelta


Te dejo, me dejo y creo en las mentiras...

10 de diciembre de 2010

Clave Morse


Punto.
Raya.
Punto, punto.

Raya,
punto,
raya, raya.

Es el juego previo, el reconocimiento de tus armas (y las mías).
Punto. [mirada] Raya. [paso]

Es la danza que hemos de guardar en armarios, botellas, y tal vez hasta en cajas de zapatos.

Es el aire, creando el vórtice que disuelve medidas de espacio y tiempo.
Punto. [beso] Raya. [caricia]

Puntos y rayas sobre vos,
sobre mí,
entrelazados,
en el vórtice,
sinfonía de cabellos enredados,
elocuencia de saliva y sudor,
lucha eterna y sin fin
desdoblándose en tropel de rasguños y mordeduras
y palabras que no existen
con fusiones de pieles.

El truco es saber dónde acaban las rayas y cuándo el punto es el final.

1 de noviembre de 2010

Un Armiño Destrozado


El insomnio es azul. Mis ojos están cubiertos de azul. Todo es azul, excepto la sangre.

27 de octubre de 2010

Extracto de Cotidianidad

Ayer salí a comprar leche por la mañana. Un acto totalmente vacío de sentido (de mi sentido, si prefieren). Salí despeinada, con las telarañas de sueño en mi cara, fresca la sangre todavía de las heridas provocadas por la noche insomne, deshechas las uñas de rasgar pesadillas. Caminé sin fijarme en los rostros de las personas que revolotean en torno al hospital, sin pensar en el tráfico estúpido que permea, desde hace unos meses, las calles demasiado estrechas, preocupándome sólo por el tímido sol de las nueve, que esta vez era un molesto intruso a mis ojos y mi piel.


En el harto conocido transcurso, el zumbido de mi cabeza fue interrumpido por un automóvil de proporciones inútilmente grandes para una ciudad que es mejor amar con los pies, y por el estrépito de un ruido despreciable que se derramaba por sus ventanas abiertas. Me indigné gravemente. Yo no adoro las mañanas ni les rindo culto ni las adorno con mis horas de trabajo, pero pensé: ¿Cómo demonios puede alguien irrespetar el sol (molesto e incómodo, sí, pero sol igual), el aire nuevo, los rescoldos azules de noche todavía presentes en las aceras, la atmósfera del nuevo día, de una forma tan irresponsable e imbécil, tan invasiva, tan absurdamente ciega?

Ojalá hubiese tenido el poder de callarlos para siempre.

16 de octubre de 2010

El Nilo

Soñar, soñar, destruir.
Te veo sin ojos, te veo sin verte,
Te percibo en las caricias ajenas
Porque éste es el clima de los ciegos.

Suavemente
Me desplazo.
Me muevo sin pies (éste
Es el clima de los desvalidos
O de los inertes.)

Las puertas se abren.
Puerta nueva, puerta vieja,
Cortinas hermosas de bazar,
Todas abiertas ante mí mostrándome el río,
Mostrándome el Nilo.

Contra todo.
Defendeme de las conciencias,
Del claustro,
De la inercia.

13 de octubre de 2010

Soif



"Qué suavidad entre mujeres. Los maravillosos silencios de las gemelas. Volverse y contemplar los arroyos de sombras entre los senos, echarse sobre las plumas de la cama durmiendo sobre el propio cuerpo, como dormir en el bosque por la noche. El maravilloso silencio de los pensamientos de la mujer, el secreto y el misterio de la noche y la mujer que se convierten en el aire, sol, agua, planta. Sentir las raíces descansando en el suelo, los pies bien asentados en el frescor, en la presión oscura, firmes contra esa cremosa pared de tierra. Cuando aprietas el cuerpo de la otra sientes esa alegría de las raíces comprimidas, alimentadas, envueltas en la tierra oscura, palpitando sólo las semillas de la alegría. Un placer que retrocede y avanza. El sol riega abundantemente el cuerpo. Misterio y frescor de la oscuridad entre las cuatro paredes de la otra carne. La espalda de Lilith, esa suave y musical pared de carne, el ser flotando en las olas del silencio, rodeado por la presencia de lo tangible. No más caídas en el vacío. No más persecución, ansiedad, búsqueda, anhelo, girando en esa compacta pared de tierna carne. Toca los delicados rizos del cabello; tocarás el musgo y el final de la ansiedad. Esa mano sostiene un mechón de pelo, el mundo entero, reducido, en la palma de la mano. Te has alejado de las disonancias de la calle, de los fragmentos duros y separados que caminan sin piernas, sin cabeza o sin brazos, siempre mutilados, y has entrado en la inmensa bóveda de un himno de órgano. Djuna yacía en el centro de la rueda. Lilith, tibia y cercana. La tierra gira con un himno de redondez, de plenitud. Gira describiendo un suave círculo de plenitud. Los radios pasan aprisa y no son visibles en este momento. Sólo la embriaguez de la rotación. Otros días la rueda gira más despacio y una se ve atrapada en los radios. Cae entre ellos, la cortan y la mutilan. Quedas atrapada. Se rompe el ritmo, quedas colgada, eres mutilada. "

-- Invierno de Artificio, Anaïs Nin

16 de agosto de 2010

To Sum it Up



No me dejan salir

Clics Modernos
Charlie García


Estoy verde, no me dejan salir.
Estoy verde, no me dejan salir.

No puedo largar, no puedo salir,
no puedo sentir amor a este sentimiento,
tengo que volverte a ver.
Tengo que volverte a ver.
No puedo salir por amor a este sentimiento.

Estoy verde, no me dejan salir.
Estoy verde, no me dejan salir.

No puedo pensar, no puedo vivir,
no puedo pensar si amor es un pensamiento,
tengo que volverte a ver.
Tengo que volverte a ver.
No puedo perder por amor a este sentimiento.

Tengo que confiar en mi amor,
Tengo que confiar en mi sentimiento,
Tengo que confiar en mi amor,
Tengo que confiar en mi sentimiento.

Ya no sirve vivir para sufrir.
Te das cuenta, sacate el mocasín.
No puedo calmar, no puedo parir,
No puedo esperar mil años a que cambie el viento,
tengo que volverte a ver.
Tengo que volverte a ver,
No puedo perder por amor a ese sentimiento.


Tengo que confiar en mi amor,
Tengo que confiar en mi sentimiento,
Tengo que confiar en mi amor,
Tengo que confiar en mi sentimiento.

1 de agosto de 2010

The Black Poplar Tree


¿Qué se puede hacer con el cadáver de un árbol?